viernes, 8 de marzo de 2013

Mirambel, Teruel

Mirambel... mirada bella


Mirambel es una coqueta localidad medieval del Maestrazgo turolense, por la que pasear plácidamente, admirar sus edificios y fijarse en sus detalles.

Corría el año MCMLXXXI cuando nos acercamos a este pueblo por primera vez, íbamos tres coches todo terreno trotando por las pistas forestales del Maestrazgo, vadeando ríos y pasando de largo los pueblos que encontrábamos en nuestro camino, hasta que llegamos a este, en el que paramos a comer. Por aquel entonces nos pareció un pueblo muy pintoresco y casi abandonado, perdido entre las montañas del maestrazgo donde cristo perdió las zapatillas. Con los años, y a pesar de la presbicia, hemos podido ver con toda claridad la belleza que encierran sus murallas.

Su nombre lo dice todo, Mirambel, mirada bella, esta villa del Maestrazgo turolense es poseedora de premios como la Medalla de Oro Europa Nostra de 1983, entregado por S.M. Doña Sofía, y está declarado Conjunto Histórico Artístico, entre otros galardones.

Mirambel fue construido exclusivamente para el descanso, los templarios, fundadores de esta joyita, buscaron un sitio en mitad del valle donde el clima fuera más suave. En su interior, una fuente que según dicen no se ha secado nunca. Rodeado de una muralla y un sistema defensivo de torreones desde los que se comunicaban, se cree que con espejoscon las torres de los castillos cercanos. Mirambel estaba protegido por los castillos de Cantavieja, Olocau del Rey, Morella y Castellfort.


Mirambel jugó un papel importante en la primera guerra Carlista, entre sus muros tuvo alojados al General Cabrera, llamado el tigre del Maestrazgo y al mismísimo Archiduque Carlos, Carlos Mª Isidro, pretendiente al trono de España.

En esta guerra la villa sufrió algunas destrozas importantes, como la sufrida en la iglesia, en la que se habían encerrado una partida de liberales a los que prendieron fuego. Se dice que el incendio duro ocho días, salvándose solo las paredes.



Hoy en día aun se pueden leer en las entradas de algunas casas importantes, las marcas que ponían para saber quien se alojaba en ellas, su cargo, así como los caballos que le acompañaban. Mirambel fue la sede suprema del Carlismo de Aragón, Valencia y Murcia.



La belleza de Mirambel no paso desapercibida a Pío Baroja, que se quedo un tiempo en ella y que fue su inspiración para su obra "La Venta de Mirambel".





Después de muchos años, incluso ya en otro siglo, y de saber un poco de su larga historia, llegamos a esta villa de nuevo, esta vez con ganas de admirar hasta el último detalle.

Aparcamos el coche a la sombra de la muralla, a los pies de la Torre del Portal de las Mojas, llamado así por albergar el convento de las Agustinas Ermitañas, de clausura.




Entramos por él hacia la calle Mayor, nada más traspasar el portal se hace imprescindible volver la vista atrás para admirar el rincón más característico de la población. Una interesante celosía de yeso del convento de las monjas. 





Seguimos nuestro paseo por unas calles empedradas al estilo más antiguo, con cantos rodados, no aptas para tacones ni zapatos de suela fina.

Casas solariegas, la plaza de la Iglesia, la Casa Consistorial, la plaza de Aliaga y muchas calles por las que adentrase llenas de rincones para admirar. Puertas de madera muy trabajadas, rejas y demás. La población cuenta con cuatro portales más, aparte del de las Monjas.

Muchos son los directores de cine y TV que se han fijado en ella para sus rodajes, también el compositor turolense, Antón Gracia Abril, plasmo en su obra "Preludios de Mirambel" lo que en esta villa vio.


                                     

Solo añadir una recomendación, que, si os acercáis a esta joyita del Maestrazgo turolense, lo hagáis con la batería de la cámara bien cargada y con espacio suficiente en la memoria, pues estamos seguros que disfrutareis haciendo fotos a tutiplén.
                                      
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viernes, 1 de marzo de 2013

Cervera del Maestre, Castellón

Cervera del Maestre

Cervera del Maestre es otro de los pequeños pueblos de la provincia de Castellón, situado a 316 metros de altitud, en el centro de la comarca del Baix Maestrat.


El pasado medieval de la villa se hace notar es su trazado urbano, calles empinadas, estrechas e irregulares, adaptadas al terreno en el que se asienta. Griegos, Iberos, Romanos, Árabes, la Orden de Montesa, Ramón de Belenguer IV y los Hospitalarios forman parte de su pasado histórico, siendo un punto estratégico en las guerras de sucesión y carlistas.

Los restos de su Castillo en lo alto, el Molí de
 l´Oli -Museo del aceite- la iglesia, el campanario y las vistas panorámicas que se disfrutan desde el Colomé y la Coroneta del Calvo, son algunas de las cosas de las que podemos disfrutar en Cervera del Maestre dando un agradable paseo por su casco antiguo.

Otras actividades más activas de las que se puede disfrutar son; la escalada, el senderismo o la bicicleta de montaña, que gracias a su terreno abrupto se pueden practicar. También hay una de las rutas de Olivos milenarios.

Si llegamos a la población por la carretera de San Mateo, veremos una de las panorámicas más bonitas, el castillo con la población asentada en sus faldas, el campanario y el verde de la ladera de la montaña.

Una vez en la población se hace imprescindible subir hasta lo más alto, el castillo, desde allí se divisa Benicarló, Vinaròs y hasta el Delta del Ebro.





















Nos sorprendió gratamente el paseo que dimos por sus bonitas calles arregladas, coquetos rincones con plantas en flor, casas muy cuidadas y unas canalizaciones de aguas pluviales al más antiguo estilo árabe, piezas de barro cilíndricas, hechas a medida, codos, curvas y piezas que se adaptaban perfectamente a los vericuetos de la fachada. Nos encontramos muchas fuentes a lo largo del recorrido, sin duda un pueblo que merece la pena visitar.




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lunes, 11 de febrero de 2013

De Albalate del Arzobispo a Belchite



Desde la ciudad de Alcañiz nos desplazamos hasta Albalate del Arzobispo para visitar su Castillo- Palacio, residencia de recreo de arzobispos de Zaragoza que bien merece un alto en el camino. La visita es guiada y Antonio su guía.
Albalate del Arzobispo, como bien dicen en su pagina web, es una joya por conocer. Arte Mudéjar, Arte Rupestre y parte de la Ruta del Tambor y el Bombo, todo ello protegido por la UNESCO.

Albalate del Arzobispo se encuentra en la comarca del Bajo Martín, en la provincia de Teruel, Aragón.


Como la mayoría de los castillos se encuentra en lo alto de la población, se puede subir en coche siguiendo las flechas y preguntando, pues llega un momento que no sabes muy bien por donde seguir.

Al llegar a lo alto sorprende encontrarse con una puerta roja que da a una especie de callejón -como el de las plazas de toros, con barreras en las pareces incluidas- y unas escaleras a la derecha como único camino a seguir, no os preocupéis, abrís la puerta y para dentro, el camino continua y nos lleva directo a la plaza de toros. Según nos dijo Antonio más tarde, la más alta de España.





La visita al castillo se prolongó cerca de una hora, Antonio, el guía, nos explico todas los acontecimientos más relevantes por los que ha pasado el inmueble hasta la actualidad. Se conservan varias salas y el campanario de lo que fue la iglesia. No se libró de los expolios, pero aún así está bastante bien conservado. Os lo recomendamos. La visita es de pago y siempre guiada.

Después llevamos idea de ir hasta Muniesa, a ver su torre mudéjar, declarada Patrimonio de la Humanidad dentro del Mudéjar de Aragón, pero al llegar a uno de los cruces de la carretera una indicación nos hizo cambiar de rumbo, Belchite ponía en la señal.




Consultamos los kilómetros que nos separaban de esta población, eran solo diez, ¿Qué hacemos? ¿Estando tan cerca y no vamos a ir? -Hace tiempo que teníamos ganas de ver este lugar en persona, Belchite el Viejo-. Pues allá que fuimos.

Habíamos visto fotos, reportajes en televisión y oído comentarios de los mayores de la familia, pero lo que allí sientes cuando llegas no se puede describir, faltarían adjetivos para tanta desolación. 

Las bombas, la metralla, el expolio, los agentes climáticos y el paso del tiempo, nos hacen sentir el drama humano que aquí se vivió. Paseamos por lo que queda de sus calles, entramos en lo que queda de sus iglesias, del convento, de la torre del reloj, su plaza, su fuente y se nos hizo de noche. 

Era un pueblo grande, debió de ser próspero e importante.



Si tenéis ocasión no dejéis de visitarlo, os puede gustar o no, pero seguro que no os deja indiferentes. 




A día de hoy la visita a Belchite el Viejo es guiada y hay que pagar por la entrada. La visita puede ser diurna, nocturna o combinando ambas, con una duración aproximada de una hora.
(Editado abril 2019) 





Belchite pertenece a comarca Campo de Belchite, en la provincia de Zaragoza



                                             
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lunes, 4 de febrero de 2013

Santuario de la Balma, Zorita, Castellón


Posesos y endemoniados en el Santuario de la Balma, Zorita, Castellón

El Santuario de la Balma, un lugar enigmático, insólito y me atrevería a decir que en el pasado terrorífico....




En el interior de la provincia de Castellón, situada a 660m sobre el nivel del mar y a 23 km. de Morella, se encuentra Zorita. En su término, tomando la carretera CV-14 en dirección a Aguaviva (Teruel), a unos 2km al norte de la población y asomado sobre un meandro del río Bergantes, en una montaña conocida como la Tossa, se encuentra el Santuario de la Balma.

Esta ermita, situada en lo más profundo de una concavidad producida por la erosión en la roca, fue en el pasado lugar de reunión de miles de personas que se acercaban en busca de auxilio, personas que necesitaban expulsar el Diablo de sus cuerpos.





Durante décadas estas reuniones fueron el centro de fenómenos extraños; levitaciones, espiritismo, histeria colectiva, personas que se creían poseídas por el demonio, personas que acudían como al último clavo al que aferrarse. Otros sin embargo solo lo hacían para satisfacer sus más oscuros deseos morbosos.


A mediados del siglo XIX, en la España profunda, un rumor se extiende por la comarca y de boca en boca por el resto de la península…


Cada año, en el mes de septiembre, un grupo de mujeres enlutadas, de tez cetrina, rostro cadavérico y manos huesudas, llamadas Las Caspolinas, también conocidas como Las Brujas de Caspe, sacan los demonios de aquellos que acuden al Santuario de la Balma, exorcismos masivos que nadie sabe a ciencia cierta cuando empezaron.

Miles de personas se trasladaban al lugar en romerías, acomodándose por los alrededores y durante horas rezando en coro tenebroso. Así comenzaban a luchar contra el maligno, luego, llevaban al poseído a la cueva y frente a la Virgen, las caspolinas ataban en los dedos de pies y manos unas cintas azules para que el demonio saliera por ellas. Se creían que si el maligno salía por los ojos, orejas o boca, el individuo quedaría ciego, sordo o mudo. A esto le seguían cánticos y plegarias,  ¡Que les salgan por las manos! ¡Que les salgan por los pies!.


En el año 1935, las autoridades, decidieron acabar con estas riadas humanas que llegaron a concentrar más de 20.000 personas y acabar con estas prácticas al margen de la ley,  que jamás fueron aceptadas por las autoridades eclesiásticas. Pero no fue hasta después de la guerra que, la benemérita, armas en mano, zanjo el asunto. Según cuentan uno de los guardias se puso en la puerta empuñando su arma y gritando la famosa frase  ¡Aquí no pasa ni Dios!.







En la actualidad, en el Santuario de la Virgen de la Balma, cada 8 de septiembre, un Ángel, encarnado por un niño, lucha y derrota a Lucifer, representado por un hombre maduro ataviado con una extraña vestimenta de la que cuelgan serpientes culebras y sabandijas. El ángel consigue derrotar al demonio tirándolo al suelo y colocando un pie sobre su cabeza en señal de victoria. 


Posteriormente se interpretan varias danzas ancestrales, la Danza del Pastor, la Danza de Els Negrets, la Danza de Les Llauradores, todas ellas al son de la dolçaina y el tabalet.


El aire de misterio que envuelve este Santuario se acentúa cuando llegas a la capilla, rodeada de rejas en el centro de una gran gruta donde se venera la imagen de la Virgen de la Balma.
























El conjunto cuenta con una Hospedería, a la que recientemente se le ha realizado una rehabilitación integral, que incluye un moderno restaurante enclavado en la roca perfectamente integrado.




En el camino de acceso al Santuario nos encontramos con un Peirón con Cruz Cubierta, frente a la cual se efectúa la lucha antes citada.

Hoy en día aun acuden muchas personas en busca de algún milagro. 




El Santuario de Ntra. Sra. de la Balma está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2007.

Si os interesa el tema de Las Caspolinas podéis leer el libro:
“Tres días con los endemoniados”- autor: Alardo Prats.

Como curiosidad os añadiría que «Rita la Cantaora» la de famosas frases como «Eso lo hará Rita la Cantaora» o similares, existió realmente, se llamaba Rita Giménez García y murió en Zorita en 1937, a los 78 años de edad.
        
                                         
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lunes, 28 de enero de 2013

Comarca del Moncayo, Zaragoza

Excursión por la Comarca del Moncayo, Zaragoza

Hacía ya once años que habíamos estado por la zona, por aquel entonces nos gusto y teníamos ganas de volver, y más aun, desde que en el verano pasado un amigo nos hablo de la recientemente abierta Catedral Santa María de la Huerta, en Tarazona. Una joya gótico- mudéjar a la cual ya se la conoce como la “Capilla Sixtina del Renacimiento español”.


Nos montamos en nuestro coche sobre las nueve de la mañana en tierras turolenses, en el maletero; chaquetas, sillas y mesa de camping, nevera; agua, refrescos, jamón, queso, algo de embutido, fruta y alguna cosa más de las de por si acaso. Y con mucha, mucha ilusión, cuál fue nuestra sorpresa que al darle al contacto el coche dijo que nanay, que no arrancaba, por un momento vi que la excursión que acabamos de empezar había tocado a su fin. Por suerte lo solucionamos con un pequeño empujón y ayudados del desnivel del terreno.

Llegamos al Monasterio de Veruela sobre las 11,45h y justo a las 12h se efectuaba una de las visitas guiadas sin coste añadido. Entrada general 1,80€, reducida 0,60€.



El Monasterio de Veruela fue el primer monasterio de la orden cisterciense que se construyo en tierras aragonesas, fundado en el siglo XII, en un entorno privilegiado. Esta completamente amurallado y es de grandes proporciones. 
Las continuas reformas y ampliaciones a través de los siglos nos dan idea de la importancia que tuvo. El acceso se hace a través de una torre puerta, tras ella, un paseo de arboles, a la derecha; el palacio abacial, restaurado y que se convertirá en un pequeño centro de congresos. Al final de la arboleda la iglesia, de grandes proporciones, en época estival la diputación hace programaciones culturales, se celebran; conciertos, teatro, festival de poesía, jornadas de jotas, etc. El itinerario de la visita transcurre por la planta baja, recordaba de la visita efectuada anteriormente que se enseñaban las celdas en las que se alojaron los hermanos Bécquer- Gustavo Adolfo, Valeriano y sus familias- y que estaban situadas en la primera planta, las cuales ocuparon por unos diez meses. La guía que nos acompañaba explico que esas estancias quedaban incluidas en lo que algún día será el Parador de Turismo de Veruela, que se encuentra en obras por lo que ya no se enseñan. 
Acabamos la visita guiada sobre las 13h. Recorrimos el espacio dedicado a los hermanos Bécquer y dimos un breve paseo por el renovado museo del vino, que se encuentra dentro del recinto del monasterio y al que se acceder con la misma entrada. Y, continuamos con nuestro itinerario, nuestra siguiente parada Santuario del Moncayo.



Nada más salir del monasterio de Veruela, a la izquierda, ya vemos las indicaciones al Santuario del Moncayo. El camino es muy agradable, una carretera estrecha de montaña que va ascendiendo suavemente, con algunos miradores, con aparcamientos señalizados que indican cuantos coches caben. Con fuentes y aéreas de picnic, como la de la fuente de los Frailes, en la que pensamos parar a comer y la ultima que hay antes de que la carretera asfaltada se convierta en una pista de tierra compactada apta para turismos. Como era un poco pronto para comer decidimos seguir subiendo hasta el Santuario, llegamos a otro punto en el que hay otro aparcamiento y de allí en adelante la pista empeora notablemente.

Después de preguntar a unos caminantes y ver una indicación hacia el restaurante que ponía que solo eran 2 minutos, decidimos seguir en coche, no porque no nos guste caminar, si no porque nos acompañaba un trotamundos octogenario que no nos convenía agotar. Los 2 minutos se convirtieron en 3, tal vez fuimos más lentos que el que los cronometro, o tal vez la pista esta cada vez en peor estado. El caso es que al llegar arriba la vista es impresionante, también el olor de la cocina del restaurante que se encuentra allí situado, a 1620 metros de altitud, por lo que decidimos echar un vistazo a la carta. 
Se nos juntaron el hambre con las ganas de comer, por lo que decidimos dejar el picnic para otra ocasión.

El Moncayo se eleva a 2315m de altitud, cumbre del Sistema Ibérico 
bastión orográfico entre los valles del Ebro y del Duero, frontera entre Aragón y Castilla. Un macizo vigoroso, inmenso, solitario y silencioso, paraíso para los senderistas con rutas señalizadas para todos los niveles, para que cada cual disfrute según sus posibilidades. Con una variada vegetación, encinares hayedos, pinares, robledales. Barrancos, muelas, cumbres y restos de glaciar. Refugios, senderos, aéreas recreativas, fuentes, miradores y centros de interpretación que hacen del Parque Natural del Moncayo, un lugar para disfrutar. Si se quiere ascender hasta la cumbre, una vez alcanzada la cota del Santuario, hay un sendero que conduce hasta la cima, 2315m. con un desnivel de 700m. y una distancia de 4km. de dificultad media-alta. Esta senda tiene un curioso origen. Se construyo en 1860, en aquel año, el 18 de julio tuvo lugar un eclipse total de sol, en este lugar se concentraron 89 astrónomos procedentes de diferentes países y para facilitarles la ascensión se creó esta senda.



Después de comer y de dar un breve paseo por la zona del Santuario, retomamos nuestra ruta camino de Tarazona. Teníamos la visita guiada a la catedral reservada a las 16,30h por lo que no disponíamos ya de mucho tiempo. Bajamos por donde habíamos subido hasta llegar al centro de interpretación en el que hay una bifurcación que indica Tarazona, al poco la carretera mejora considerablemente.





-Tarazona es crisol de culturas, en ella convivieron judíos, cristianos y musulmanes. Su situación es privilegiada, junto al Moncayo y el río Queiles. 

Los celtiberos y romanos la llamaron Turiaso, Tirasona visigoda, una antiquísima ciudad que es hoy Patrimonio de la Humanidad y capital de la comarca. 

El barrio de la judería, con rincones de gran belleza; como el de las casas colgadas sobre la vega del río. La torre mudéjar de la iglesia de la Magdalena que asoma sobre el antiguo barrio. El ayuntamiento, con su peculiar fachada, en su friso, a través de bajorrelieves, se narra la entrada del Emperador Carlos I en Bolonia para ser coronado. Su original plaza de toros octogonal y rodeada de viviendas, el palacio de Eguarás, el episcopal y un largo etcétera… y como no, el motivo de nuestra visita a esta comarca, la catedral de Santa María de la Huerta, la Catedral de Tarazona. Una catedral espectacular por fuera y luminosa y preciosa por dentro. Me gusto especialmente su cimborrio de cuatro cuerpos, tanto por fuera como por dentro, en él se han hallado unas pinturas realizadas con una técnica especial denominada grisalla, referente internacional en pintura de la edad media.

 Imposible describir todo lo que allí se muestra, es para verlo in situ. 

 La visita guiada se prolongo casi una hora. La entrada general cuesta 4€, 3€ la reducida, y se añade 1,50€ si se quiere hacer guiada, cosa muy recomendable pues de lo contrario hay muchos detalles que se escapan. 

En el interior no se pueden hacer fotografías y hay personal encargado de que esto se cumpla a rajatabla, si que se pueden hacer de la exposición y del claustro, abierto recientemente. 





Una comarca que bien merece más de una visita, sin duda repetiremos.


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lunes, 21 de enero de 2013

Jamón de Teruel

La Estrella de la provincia....El Jamón de Teruel



Una visita a Teruel no sería completa sin probar su rica y variada gastronomía, llena de delicias...

Todo aquel que visite Teruel no ha de dejar de admirar la Catedral con su Artesonado Mudéjar, las Torres de San Martín, la de Mediavilla, la de San Pedro, subir a la de El Salvador, admirar La Escalinata, entrar en el Conjunto de los Amantes, bajar a los Aljibes fondero y somero, pasear por la Plaza del Torico, visitar el Museo Provincial y Dinopolis ...

Y después de tanta visita, de patear bien las calles; admirando el Modernismo y el Mudéjar, de subir y de bajar, llega el momento de descansar un momento y darle gusto al paladar. Teruel nos brinda, en el apartado gastronómico, un producto de primera categoría, el Jamón de Teruel con D.O., producto que destaca en la despensa turolense.



La primera denominación de origen aplicada al jamón en España, fue la de Teruel, creada en 1984, de todas las que tenemos en nuestro país; dehesa de Guijuelo, dehesa de Extremadura y demás, la de Teruel fue la primera en serlo, por algo será. Aun así, está claro que no todos los jamones elaborados en esta provincia tienen D.O. Para tener este título hay que ganárselo, y para ello es necesario cumplir unas estrictas normas de calidad que empieza por la selección de razas.

El Jamón de Teruel es hijo por parte de padre de cerdos de la raza Duroc y del cruce de las razas Landrace y Large White, por parte de madre. Desde que nace el lechón y durante toda su vida, está sometido a rigurosos controles llevados a cabo por el ganadero y bajo la supervisión del consejo regulador de la Denominación de Origen. Es alimentado principalmente con cereales cultivados en estas tierras: trigo, cebada, maíz...

El tiempo de curación es de 14 meses, el salado se realiza con sal común, los secaderos tienen que estar situados a más de 800 metros de altitud para que las condiciones climatológicas sean las mejores, libres de contaminación y con inviernos largos, fríos y secos, como los de Teruel.

Si queréis saber como identificar un jamón con D.O. fijaros en la estrella de ocho puntas y en la palabra Teruel que están grabadas a fuego en la corteza, la vitola numerada del consejo regulador con el código de barras, y en la pezuña, que siempre tiene que tenerla.

Las cualidades y bondades del Jamón de Teruel están determinadas por la climatología de estas tierras, la tradición y la artesanía con la que se elaboran. Ha pasado de ser un producto de consumo local, a traspasar fronteras.

El Jamón de Teruel es de forma alargada, perfilada y redondeado en sus bordes. De un peso comprendido entre los 8 a 9Kg. y nunca menor de 7kg.

Como alimento no le faltan cualidades nutritivas, siendo rico en vitaminas del grupo B, imprescindibles para el sistema nervioso. Rico en proteínas de fácil digestión, de poca sal, y en cuanto a la grasa, es de la buena, lo que permite mantener bajos los niveles de colesterol.

Como veis, no hay excusa para no comer Jamón de Teruel, a no ser que no os guste, cosa poco probable, pues es de un sabor peculiar, delicado, poco salado, y exquisito, de un aroma especialmente característico, suave y agradable, irresistible, de aspecto apetitoso por su color brillante al corte.

Un manjar que admite gran variedad de formas suculentas de degustarlo e ingrediente principal en muchas recetas, aunque, si tuviera que quedarme solo con una elegiría la más simple de ellas, cortar y comer, en finas lonchas o virutas, a temperatura ambiente, nunca frío.

Jamón de Teruel.....la Estrella del Jamón.

Pero como no solo de jamón vive el hombre, en Teruel no solo hay jamón, basta con que entréis a alguno de los comercios de alimentación de la ciudad y enseguida os daréis cuenta de la riqueza de la despensa de la provincia; el rico Melocotón de Calanda, el Aceite de Oliva del Bajo Aragón, el Ternasco, las Aceitunas, la Ternera del Maestrazgo, los Vinos de la Tierra, las Trufas de Sarrión, los Quesos de Oveja y Cabra como el de Tronchón, el Azafrán del Jiloca, la rica Patata de Cella. Productos todos de gran calidad, algunos con D.O. y otros con Indicación Geográfica Protegida.

Y lógico es, que si en las tiendas encontramos todos estos productos de alta calidad, los encontremos también en los restaurantes, bares y tabernas. Los hay de todos los tipos, grandes, pequeños, modernos, clásicos. Repartidos por toda la ciudad y muy especialmente en la zona centro, plaza del Torico y adyacentes, paseo del Ovalo, etc. Impulsados por la Escuela Superior de Hostelería, situada enfrente de la Catedral, y por la Feria del Jamón y Alimentos de Calidad, que se celebra cada año a principios del mes de septiembre con diversos actos repartidos entre el Palacio de Exposiciones y la Ciudad.

Así pues la oferta gastronómica es amplia, se puede disfrutar yendo de tapas, sentados en un buen restaurante o comprando en las muchas tiendas.

Como se suele decir, en la variedad está el gusto, en la elección el acierto y en Teruel acertar es fácil gracias a su variedad.

¡¡¡BUEN PROVECHO!!!

Delicias de Teruel ¿te las vas a perder?

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lunes, 14 de enero de 2013

Río Turia, Teruel

El Nacimiento de un río… El Turia

A los pies de la ciudad de Teruel confluyen dos ríos, el Guadalaviar, de aguas blancas, y el Alfambra, de aguas rojas, de cuya unión nace El Turia.



Para poder ver justo el punto donde se unen estos dos ríos hay varias opciones para llegar al lugar, ya sea dando un agradable paseo o bien algo rápido en vehículo, por supuesto nuestro consejo es ir caminando.

Es especialmente llamativo verlo después de alguna tormenta fuerte, pues el Alfambra baja más rojo de lo normal y se aprecia mejor el contraste.



Aunque parezca increíble el lugar carece de toda indicación, ni una simple chapa anunciando lo que allí acontece, así que, o conocéis de antemano el sitio o no lo vais a encontrar.

Para comenzar el paseo caminando lo podemos hacer situándonos justo en frente de la iglesia de San Francisco, en la Avd. de Zaragoza, junto a la parada del autobús veremos un paso inferior que sirve para salvar las vías del tren y en el que hay una indicación de "Zona recreativa río Turia", podemos atravesarlo en coche y dejarlo en el aparcamiento que hay en el club de tenis.



Si lo que queremos es ver la confluencia de estos dos ríos, seguiremos el camino que va río arriba por un paseo que, primero transcurre entre árboles y al rato se cambia por campos de cultivo; maíz, hortalizas y verduras. Después de un kilómetro aproximadamente llegaremos al lugar.

Si tomamos la dirección del río, es decir río abajo, pasaremos primero por el puente de hierro, más adelante, a medio kilómetro o puede que más, nos encontraremos con otro puente, este de madera.

Es un lugar agradable para pasear y al que los turolenses se acercan a correr, a caminar a buen ritmo o hacer unos kilómetros en bicicleta, lo que en otros lugares conocemos coloquialmente como la "ruta del colesterol".

Si por el contrario solo nos interesa ver la confluencia de los dos ríos, y queremos ir en coche, iremos entonces por el Puente Nuevo, pasaremos sobre las vías del tren y sobre el río, nada más terminar la balaustrada de hormigón y empezar la barandilla de hierro azul y justo antes de entrar en el acceso de la incorporación a la carretera N-234, dirección Zaragoza, tomaremos una carretera a la derecha que baja por una pendiente pronunciada, en la primera intersección seguiremos de frente, por el camino del Carburo, pasando por debajo de la nacional, tras dos kilómetros llegaremos al punto de destino.

El Guadalaviar nace en la población con el mismo nombre, en la Sierra de Albarracín, en los Montes Universales, en su recorrido atraviesa Albarracín formando un meandro en el que se asienta la ciudad, sigue y pasa por Gea de Albarracín, más adelante es embalsado en el llamado embalse del Arquillo, en el barrio de San Blas, desde el se puede realizar una bonita excursión, luego llega a Teruel. En algunos lugares se le sigue llamando Guadalaviar o Río Blanco, hasta más abajo de Teruel, concretamente hasta Titaguas.

En cuanto al Alfambra nace en Gúdar, en un lugar de particular belleza llamado los Caños de Gúdar, en el que desciende por cascadas, algunas de gran altura, en las que incluso poderse dar un chapuzón en aguas frescas y cristalinas. Su nombre lo toma de la población de Alfambra por la que atraviesa, en la que las tierras son rojas y arcillosas, por lo que se arrastran con facilidad cuando hay lluvias fuertes.

El Turia en tiempos del Cid Campeador era navegable, como testimonian los documentos de la conquista de la ciudad por el caballero castellano. A lo largo de la historia ha tenido nombres como; Duria, Turulis, Tyrio, Tirius o Turius.

Fue utilizado para bajar troncos a Valencia por los gancheros, un trayecto de unos 250 km.

Un lugar interesante para visitar en la preciosa Ciudad de Teruel. 
               
                                                   
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jueves, 10 de enero de 2013

Benicarló, Baix Maestrat

La fiesta de la Alcachofa de Benicarló



Como cada mes enero Benicarló celebra la "Festa de la Carxofa", siendo la de este año, 2018, su XXV edición. 


Entre las actividades programadas hay demostraciones y jornadas gastronómicas; degustaciones, las jornadas del pinxo y otros actos, todos ellos basados en este producto con Denominación de Origen; Alcachofa de Benicarló.

Los actos comenzarón a mediados de enero y se prolongaran hasta el 4 de marzo.

La alcachofa requiere para su cultivo de clima suave, ese clima ideal es el que encuentra en Benicarló y en regiones mediterráneas, su consumo se data en más de dos mil años. 

Cynara Scolymus, que es el nombre científico de la alcachofa, es un cardo grande que aparece ya en el escudo de la ciudad desde la antigüedad.




Durante estos días la protagonista de todos los eventos es la alcachofa con Denominación de Origen, siendo el único producto de la provincia de Castellón con esta calificación.

Se le atribuyen propiedades medicinales, es rica en fibra, baja en calorías, rica en potasio y bien tolerada por los diabéticos.

La alcachofa, componente habitual de la dieta mediterránea, forma parte de la carta de todos los restaurantes de la población adheridos a estas jornadas gastronómicas, tanto de menús como de pinchos. 

Benicarló es una localidad situada en el Bajo Maestrazgo, en la provincia de Castellón, al norte de la Comunidad Valenciana. A sus encantos gastronómicos se suma su patrimonio y su situación privilegiada junto al mar.  




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Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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