martes, 9 de abril de 2013

Castillo de Benisanó, Valencia




En la provincia de Valencia, junto a Liria, bien comunicado por la carretera CV-35 y a menos de 30 km de la capital, se encuentra la localidad de Benisanó.


Benisanó
está situada a 131 m. de altitud, en la Comarca de Campo del Turia, rodeada de campos de regadío.


Un viaje inesperado a Valencia nos llevo a conocer este lugar y lo más relevante de él, su Castillo.


El Castillo de Benisanó es un edificio de la segunda mitad del siglo XV, construido sobre una antigua alquería árabe. Es un Castillo-Palacio donde se combina perfectamente la fortaleza, con la zona residencial. En el pasado contaba con puente levadizo para salvar el foso, el cual era llenado con agua de la fuente de San Vicente de la vecina población de Liria.


En la planta baja encontramos el patio de armas, las caballerizas -con unos interesantes grafitis-, el vestíbulo, una cocina original del S.XV y una celda de castigo en un hueco de la antigua torre árabe, a la cual la guía nos invito a entrar y pocos del grupo se atrevieron a hacerlo.


En la segunda planta los impresionantes techos con artesonado decorados con motivos florales, captan toda nuestra atención. Los suelos están recubiertos con antigua cerámica de Manises azul y con escudos de los últimos propietarios del castillo "La Casa Monistrol". En la Sala Noble, una enorme vidriera policromada y un friso repleto de escudos de los Cavanilles-Villarrasa, la familia que construyo el palacio y señores de Benisanó.






También hay una inscripción que recuerda que Francisco I, rey de Francia, estuvo prisionero aquí tras perder la Batalla de Pavía. Según cuentan, aunque era prisionero, lo agasajaron con fiestas, banquetes y bailes, e incluso cacerías.

La visita la finalizamos con una vuelta por el paseo de ronda y las murallas.

En el salón principal, en la actualidad, se celebran bodas civiles y otros actos.

La población estaba amurallada y aún se conservan algunos de los portales que le daban acceso.


La visita al Castillo de Benisanó, es guiadase realiza los domingos, de 11h. a 14h. Precio de la entrada; 2€ normal, 1,50€ reducida y 1€ niños. (Tarifa 2012)


Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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martes, 26 de marzo de 2013

Nacimiento del río Pitarque, Teruel



En nuestra escapada de hoy nos desplazaremos hasta la población de Pitarque, en el Maestrazgo turolense, en ella recorreremos la senda que nos lleva hasta el Nacimiento del río Pitarque, una surgencia Kárstica de aguas subterráneas. Una excursión a pie de unos 10 kilómetros, contando ida y vuelta, en la que nosotros invertimos algo más de tres horas.

Llegamos hasta Pitarque por sinuosas carreteras, con el asfalto deteriorado por los rigores del clima de estas tierras, con nieve o hielo en las curvas más sombrías y con unos paisajes impresionantes.


Pitarque está situado a 994m. de altitud, al pie de la Sierra de Cañada, en la Rambla del Mal Burgo en el Sistema Ibérico.



Una vez llegamos a la población dejamos nuestro vehículo en la plaza del frontón - lugar en que hay más espacio - y nos dirigimos caminando hacia la parte baja del pueblo. Nos abastecemos de agua en la fuente, vemos los lavaderos a nuestra izquierda y continuamos siguiendo las indicaciones.

Después de consultar los paneles informativos que encontramos sobre las diferentes rutas de la zona, seguimos descendiendo dirección Nacimiento del río Pitarque.

La ruta está bien señalizada, transcurre en un principio por un camino -GR-8, marcas blancas y rojas- rodeado de campos de labor, para convertirse después en una senda -PR-TE 67, marcas blancas y amarillas- que va encajonándose poco a poco con interesante vegetación; quejigos, arces y avellanos. El vuelo de los buitres con sus grandes alas, que abundan en los paredones rocosos, nos hace mirar a menudo al cielo. También la cabra hispánica es la dueña de los riscos.

En el primer kilómetro aproximadamente pasaremos por un peirón, el de San Cristobal, luego, a mitad del trayecto aproximadamente por una ermita, la de la Virgen de Peña. Al poco por una central hidroeléctrica abandonada que en el pasado fue importante en el suministro para la industria lanera del Maestrazgo, en la parte trasera dispone de una zona de picnic.

El río se va encajonado, también la senda paralela a él por la que nosotros transitamos, con subidas y bajadas que se hacen pesadas, no por pronunciadas sino por largas. El rugir del agua nos hace presagiar que el espectáculo será hermoso, como hermoso es el trayecto, un verdadero gozo para los sentidos.



El caudal del río cada vez es más estruendoso, hasta que llegamos a un puente de hormigón en que se nos olvida el cansancio del camino, la eclosión de agua es tal que pone los pelos de punta.
Llegados a este punto el camino se divide en dos ojales; Ojal de Malburgo y Ojal de los Planos. El primero es el que atraviesa el puente de hormigón y es el que tomamos, nos lleva hasta la denominada «Chimenea» por la que baja un caudal de agua con gran fuerza. 

Después de un buen rato disfrutando de esta maravilla regresamos tras nuestros pasos para tomar el otro ojal. Este sube por una empinada escalera.

Desde lo alto se contempla el espectáculo que hay enfrente - un par de rocas hacen de mirador-. El sendero continúa por la roca y se va estrechando cada vez más, hasta el punto de que cabe solo un pie delante del otro, hay una cadena clavada en la pared para poder agarrarse. Acaba en una grieta en la roca en la que si se lleva linterna se puede ver el agua a los pies.



Tras disfrutar de este Monumento Natural un buen rato, nos volvemos por donde vinimos. La vuelta es más ligera ya que en su mayoría es de bajada, incluso en algunos tramos de pendiente prolongada nos vemos obligados a ir controlando nuestra velocidad.











De regreso, ya en el pueblo, damos una vuelta por sus calles, con casas de adobe muy rusticas, muchas en mal estado, algunas con restos de pintura en color añil en puertas y ventanas. Según creencias de antaño, esto protegía las viviendas de los demonios y malos espíritus.


Esta población en el pasado llego a tener cerca de mil habitantes, nada que ver con el poco mas de un centenar de pitarquinos que la habitan hoy en día.

El río Pitarque se origina en el término municipal de Fortanete, en la Rambla de Mal Burgo, mas tarde se infiltra y desaparece apareciendo de nuevo en este paraje de surgencias kársticas denominado Nacimiento del río Pitarque.

El Nacimiento del río Pitarque fue declarado Monumento Natural el 15 de diciembre de 2009.





Esta excursión la realizamos en marzo de 2013, después de un periodo de lluvias y nevadas bastante intensas.
              
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martes, 19 de marzo de 2013

Ruta de las Torres vigías, Castellón


Hoy en día tenemos asociado el mar y la playa a momentos de ocio y de placer, pero no siempre fue así.


Nuestros antepasados miraban al mar con temor, veían un lugar por el cual les llegaba el peligro. Ataques de piratas y corsarios que, con intensidad variada, sucedieron desde la edad media hasta el siglo XIX. De aquellas épocas de inseguridad sobreviven expresiones como «No hay moros en la costa».


Es por ello que el litoral valenciano está salpicado de Torres Vigías.

De estas torres hoy en día quedan números vestigios, algunos en buen estado, otros ruinosos y muchos otros desaparecidos por completo engullidos por las nuevas construcciones.

En el término municipal de Cabanes, en la provincia de Castellón, se ha señalizado una ruta que nos lleva de unas torres a otras y que nosotros recorrimos en bicicleta, empezando desde el término de Benicasim, haciendo así nuestra ruta particular.

Nos desplazamos en coche hasta las inmediaciones de la Vía Verde del Maren el extremo norte del término de Benicàssim, descargamos las bicis y nos ponemos en ruta por este antiguo trazado ferroviario.

A los pocos los minutos nos encontramos con la Torre Colomera, de planta redonda y que en estos momentos está en estado de semi-ruina. 


Continuamos unos tres kilómetros y llegamos a la Torre de la Corda, recientemente restaurada y de visita gratuita - en verano los viernes de 11h. a 13h. y el resto del año previa cita en la oficina de turismo de Oropesa, teléf. 964 312 320  o turismo@oropesadelmar.com -, en su interior, nada a destacar salvo la estrechez del acceso a la terraza superior.  Desde lo alto las vistas son impresionantes como no podía ser de otra forma, la visión en días claros se pierde en el horizonte. 

Continuamos hasta Oropesa por la vía verde, allí, rodeada de apartamentos turísticos, está la Torre del Rey la cual ya habíamos visitado en otras ocasiones, por lo que en esta ruta nos la saltamos y seguimos hacia Marina d´Or. Atravesamos este complejo turístico por sus jardines hasta llegar a tierras menos conquistadas.


Siguiendo por una pasarela de madera, en una playa de cantos rodados, llegamos a la primera de las torres de esta ruta señalizada Torre la Sal, rodeada de un pequeño bosque junto al Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, una zona de humedales protegida.

Esta torre da nombre a muchos lugares de la zona; playa, campings, apartamentos e incluso al centro de interpretación e investigación del parque natural.



Continuamos con la ruta siguiendo las indicaciones de la misma y al poco llegamos a la segunda de las torres Torre del Carmen, rodeada de campos de naranjos, frutales y campos abandonados.  Es de planta cuadrada y de tres alturas. Posee una garita redonda en una de sus esquinas y se observan restos de otra justo en el lado opuesto. Construida en mampostería y con sillares en las esquinas. 

El exterior se conserva bien pero el interior está prácticamente derruido.

La ruta sigue y tras cruzar la N-340, nos encontramos con la torre número tres, en realidad más que una torre es una pequeña Iglesia-fortaleza situada a los pies del Castillo de Albalat, totalmente derruido.



La ermita está dedicada a Nuestra Sra. de la Asunción y fue fortificada ante la amenaza de los piratas berberiscos. En la actualidad alberga el museo de las Fortificaciones de Cabanes. Está construida en mampostería con sillares en los ángulos. Es un edificio de una sola nave, de muros altos y terraza almenada.

La ruta continúa por caminos rurales entre naranjos, con algún campo de alcachofas y con muy pocos desniveles. 



Al poco llegamos a la cuarta de las torres Torre dels Gats. Se encuentra en la Ribera de Cabanes. Es de planta cuadrada y de tres alturas, posee garitas redondas en dos esquinas opuestas. El acceso se hace a través de un edificio colindante. Como las anteriores está construida en mampostería, con sillares en los ángulos y dinteles en puertas y ventanas.






La quinta de las torres está muy cerca de la anterior y se trata de Torre Carmelet. Es de planta cuadrada, de tres alturas, con dos garitas en lados opuestos, construida en mampostería y sillares. Posee un matacán y un escudo nobiliario sobre la puerta de acceso, es la mejor conservada de esta ruta, sin contar con la Iglesia-fortaleza.



El regreso se puede hacer por el mismo camino a la inversa o como nosotros hicimos, continuando por caminos rurales en dirección al mar. No tiene perdida; la AP-7, la línea del ferrocarril, la N-340 y los pasos elevados o inferiores que los salvan nos sirven de orientación.

La ruta se puede compaginar con un baño en alguna playa solitaria, en el Hotel Termas Marinas El Palasiet o en el balneario marino más grande de Europa de Marina d´Or. Lugares para todos los gustos.




No olvidar ir provistos de suficiente agua, pues no hay donde abastecerse una vez fuera de la zona turística de playas. 



                                           

 
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viernes, 8 de marzo de 2013

Mirambel, Teruel

Mirambel... mirada bella


Mirambel es una coqueta localidad medieval del Maestrazgo turolense, por la que pasear plácidamente, admirar sus edificios y fijarse en sus detalles.

Corría el año MCMLXXXI cuando nos acercamos a este pueblo por primera vez, íbamos tres coches todo terreno trotando por las pistas forestales del Maestrazgo, vadeando ríos y pasando de largo los pueblos que encontrábamos en nuestro camino, hasta que llegamos a este, en el que paramos a comer. Por aquel entonces nos pareció un pueblo muy pintoresco y casi abandonado, perdido entre las montañas del maestrazgo donde cristo perdió las zapatillas. Con los años, y a pesar de la presbicia, hemos podido ver con toda claridad la belleza que encierran sus murallas.

Su nombre lo dice todo, Mirambel, mirada bella, esta villa del Maestrazgo turolense es poseedora de premios como la Medalla de Oro Europa Nostra de 1983, entregado por S.M. Doña Sofía, y está declarado Conjunto Histórico Artístico, entre otros galardones.

Mirambel fue construido exclusivamente para el descanso, los templarios, fundadores de esta joyita, buscaron un sitio en mitad del valle donde el clima fuera más suave. En su interior, una fuente que según dicen no se ha secado nunca. Rodeado de una muralla y un sistema defensivo de torreones desde los que se comunicaban, se cree que con espejoscon las torres de los castillos cercanos. Mirambel estaba protegido por los castillos de Cantavieja, Olocau del Rey, Morella y Castellfort.


Mirambel jugó un papel importante en la primera guerra Carlista, entre sus muros tuvo alojados al General Cabrera, llamado el tigre del Maestrazgo y al mismísimo Archiduque Carlos, Carlos Mª Isidro, pretendiente al trono de España.

En esta guerra la villa sufrió algunas destrozas importantes, como la sufrida en la iglesia, en la que se habían encerrado una partida de liberales a los que prendieron fuego. Se dice que el incendio duro ocho días, salvándose solo las paredes.



Hoy en día aun se pueden leer en las entradas de algunas casas importantes, las marcas que ponían para saber quien se alojaba en ellas, su cargo, así como los caballos que le acompañaban. Mirambel fue la sede suprema del Carlismo de Aragón, Valencia y Murcia.



La belleza de Mirambel no paso desapercibida a Pío Baroja, que se quedo un tiempo en ella y que fue su inspiración para su obra "La Venta de Mirambel".





Después de muchos años, incluso ya en otro siglo, y de saber un poco de su larga historia, llegamos a esta villa de nuevo, esta vez con ganas de admirar hasta el último detalle.

Aparcamos el coche a la sombra de la muralla, a los pies de la Torre del Portal de las Mojas, llamado así por albergar el convento de las Agustinas Ermitañas, de clausura.




Entramos por él hacia la calle Mayor, nada más traspasar el portal se hace imprescindible volver la vista atrás para admirar el rincón más característico de la población. Una interesante celosía de yeso del convento de las monjas. 





Seguimos nuestro paseo por unas calles empedradas al estilo más antiguo, con cantos rodados, no aptas para tacones ni zapatos de suela fina.

Casas solariegas, la plaza de la Iglesia, la Casa Consistorial, la plaza de Aliaga y muchas calles por las que adentrase llenas de rincones para admirar. Puertas de madera muy trabajadas, rejas y demás. La población cuenta con cuatro portales más, aparte del de las Monjas.

Muchos son los directores de cine y TV que se han fijado en ella para sus rodajes, también el compositor turolense, Antón Gracia Abril, plasmo en su obra "Preludios de Mirambel" lo que en esta villa vio.


                                     

Solo añadir una recomendación, que, si os acercáis a esta joyita del Maestrazgo turolense, lo hagáis con la batería de la cámara bien cargada y con espacio suficiente en la memoria, pues estamos seguros que disfrutareis haciendo fotos a tutiplén.
                                      
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viernes, 1 de marzo de 2013

Cervera del Maestre, Castellón

Cervera del Maestre

Cervera del Maestre es otro de los pequeños pueblos de la provincia de Castellón, situado a 316 metros de altitud, en el centro de la comarca del Baix Maestrat.


El pasado medieval de la villa se hace notar es su trazado urbano, calles empinadas, estrechas e irregulares, adaptadas al terreno en el que se asienta. Griegos, Iberos, Romanos, Árabes, la Orden de Montesa, Ramón de Belenguer IV y los Hospitalarios forman parte de su pasado histórico, siendo un punto estratégico en las guerras de sucesión y carlistas.

Los restos de su Castillo en lo alto, el Molí de
 l´Oli -Museo del aceite- la iglesia, el campanario y las vistas panorámicas que se disfrutan desde el Colomé y la Coroneta del Calvo, son algunas de las cosas de las que podemos disfrutar en Cervera del Maestre dando un agradable paseo por su casco antiguo.

Otras actividades más activas de las que se puede disfrutar son; la escalada, el senderismo o la bicicleta de montaña, que gracias a su terreno abrupto se pueden practicar. También hay una de las rutas de Olivos milenarios.

Si llegamos a la población por la carretera de San Mateo, veremos una de las panorámicas más bonitas, el castillo con la población asentada en sus faldas, el campanario y el verde de la ladera de la montaña.

Una vez en la población se hace imprescindible subir hasta lo más alto, el castillo, desde allí se divisa Benicarló, Vinaròs y hasta el Delta del Ebro.





















Nos sorprendió gratamente el paseo que dimos por sus bonitas calles arregladas, coquetos rincones con plantas en flor, casas muy cuidadas y unas canalizaciones de aguas pluviales al más antiguo estilo árabe, piezas de barro cilíndricas, hechas a medida, codos, curvas y piezas que se adaptaban perfectamente a los vericuetos de la fachada. Nos encontramos muchas fuentes a lo largo del recorrido, sin duda un pueblo que merece la pena visitar.




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lunes, 11 de febrero de 2013

De Albalate del Arzobispo a Belchite



Desde la ciudad de Alcañiz nos desplazamos hasta Albalate del Arzobispo para visitar su Castillo- Palacio, residencia de recreo de arzobispos de Zaragoza que bien merece un alto en el camino. La visita es guiada y Antonio su guía.
Albalate del Arzobispo, como bien dicen en su pagina web, es una joya por conocer. Arte Mudéjar, Arte Rupestre y parte de la Ruta del Tambor y el Bombo, todo ello protegido por la UNESCO.

Albalate del Arzobispo se encuentra en la comarca del Bajo Martín, en la provincia de Teruel, Aragón.


Como la mayoría de los castillos se encuentra en lo alto de la población, se puede subir en coche siguiendo las flechas y preguntando, pues llega un momento que no sabes muy bien por donde seguir.

Al llegar a lo alto sorprende encontrarse con una puerta roja que da a una especie de callejón -como el de las plazas de toros, con barreras en las pareces incluidas- y unas escaleras a la derecha como único camino a seguir, no os preocupéis, abrís la puerta y para dentro, el camino continua y nos lleva directo a la plaza de toros. Según nos dijo Antonio más tarde, la más alta de España.





La visita al castillo se prolongó cerca de una hora, Antonio, el guía, nos explico todas los acontecimientos más relevantes por los que ha pasado el inmueble hasta la actualidad. Se conservan varias salas y el campanario de lo que fue la iglesia. No se libró de los expolios, pero aún así está bastante bien conservado. Os lo recomendamos. La visita es de pago y siempre guiada.

Después llevamos idea de ir hasta Muniesa, a ver su torre mudéjar, declarada Patrimonio de la Humanidad dentro del Mudéjar de Aragón, pero al llegar a uno de los cruces de la carretera una indicación nos hizo cambiar de rumbo, Belchite ponía en la señal.




Consultamos los kilómetros que nos separaban de esta población, eran solo diez, ¿Qué hacemos? ¿Estando tan cerca y no vamos a ir? -Hace tiempo que teníamos ganas de ver este lugar en persona, Belchite el Viejo-. Pues allá que fuimos.

Habíamos visto fotos, reportajes en televisión y oído comentarios de los mayores de la familia, pero lo que allí sientes cuando llegas no se puede describir, faltarían adjetivos para tanta desolación. 

Las bombas, la metralla, el expolio, los agentes climáticos y el paso del tiempo, nos hacen sentir el drama humano que aquí se vivió. Paseamos por lo que queda de sus calles, entramos en lo que queda de sus iglesias, del convento, de la torre del reloj, su plaza, su fuente y se nos hizo de noche. 

Era un pueblo grande, debió de ser próspero e importante.



Si tenéis ocasión no dejéis de visitarlo, os puede gustar o no, pero seguro que no os deja indiferentes. 




A día de hoy la visita a Belchite el Viejo es guiada y hay que pagar por la entrada. La visita puede ser diurna, nocturna o combinando ambas, con una duración aproximada de una hora.
(Editado abril 2019) 





Belchite pertenece a comarca Campo de Belchite, en la provincia de Zaragoza



                                             
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lunes, 4 de febrero de 2013

Santuario de la Balma, Zorita, Castellón


Posesos y endemoniados en el Santuario de la Balma, Zorita, Castellón

El Santuario de la Balma, un lugar enigmático, insólito y me atrevería a decir que en el pasado terrorífico....




En el interior de la provincia de Castellón, situada a 660m sobre el nivel del mar y a 23 km. de Morella, se encuentra Zorita. En su término, tomando la carretera CV-14 en dirección a Aguaviva (Teruel), a unos 2km al norte de la población y asomado sobre un meandro del río Bergantes, en una montaña conocida como la Tossa, se encuentra el Santuario de la Balma.

Esta ermita, situada en lo más profundo de una concavidad producida por la erosión en la roca, fue en el pasado lugar de reunión de miles de personas que se acercaban en busca de auxilio, personas que necesitaban expulsar el Diablo de sus cuerpos.





Durante décadas estas reuniones fueron el centro de fenómenos extraños; levitaciones, espiritismo, histeria colectiva, personas que se creían poseídas por el demonio, personas que acudían como al último clavo al que aferrarse. Otros sin embargo solo lo hacían para satisfacer sus más oscuros deseos morbosos.


A mediados del siglo XIX, en la España profunda, un rumor se extiende por la comarca y de boca en boca por el resto de la península…


Cada año, en el mes de septiembre, un grupo de mujeres enlutadas, de tez cetrina, rostro cadavérico y manos huesudas, llamadas Las Caspolinas, también conocidas como Las Brujas de Caspe, sacan los demonios de aquellos que acuden al Santuario de la Balma, exorcismos masivos que nadie sabe a ciencia cierta cuando empezaron.

Miles de personas se trasladaban al lugar en romerías, acomodándose por los alrededores y durante horas rezando en coro tenebroso. Así comenzaban a luchar contra el maligno, luego, llevaban al poseído a la cueva y frente a la Virgen, las caspolinas ataban en los dedos de pies y manos unas cintas azules para que el demonio saliera por ellas. Se creían que si el maligno salía por los ojos, orejas o boca, el individuo quedaría ciego, sordo o mudo. A esto le seguían cánticos y plegarias,  ¡Que les salgan por las manos! ¡Que les salgan por los pies!.


En el año 1935, las autoridades, decidieron acabar con estas riadas humanas que llegaron a concentrar más de 20.000 personas y acabar con estas prácticas al margen de la ley,  que jamás fueron aceptadas por las autoridades eclesiásticas. Pero no fue hasta después de la guerra que, la benemérita, armas en mano, zanjo el asunto. Según cuentan uno de los guardias se puso en la puerta empuñando su arma y gritando la famosa frase  ¡Aquí no pasa ni Dios!.







En la actualidad, en el Santuario de la Virgen de la Balma, cada 8 de septiembre, un Ángel, encarnado por un niño, lucha y derrota a Lucifer, representado por un hombre maduro ataviado con una extraña vestimenta de la que cuelgan serpientes culebras y sabandijas. El ángel consigue derrotar al demonio tirándolo al suelo y colocando un pie sobre su cabeza en señal de victoria. 


Posteriormente se interpretan varias danzas ancestrales, la Danza del Pastor, la Danza de Els Negrets, la Danza de Les Llauradores, todas ellas al son de la dolçaina y el tabalet.


El aire de misterio que envuelve este Santuario se acentúa cuando llegas a la capilla, rodeada de rejas en el centro de una gran gruta donde se venera la imagen de la Virgen de la Balma.
























El conjunto cuenta con una Hospedería, a la que recientemente se le ha realizado una rehabilitación integral, que incluye un moderno restaurante enclavado en la roca perfectamente integrado.




En el camino de acceso al Santuario nos encontramos con un Peirón con Cruz Cubierta, frente a la cual se efectúa la lucha antes citada.

Hoy en día aun acuden muchas personas en busca de algún milagro. 




El Santuario de Ntra. Sra. de la Balma está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2007.

Si os interesa el tema de Las Caspolinas podéis leer el libro:
“Tres días con los endemoniados”- autor: Alardo Prats.

Como curiosidad os añadiría que «Rita la Cantaora» la de famosas frases como «Eso lo hará Rita la Cantaora» o similares, existió realmente, se llamaba Rita Giménez García y murió en Zorita en 1937, a los 78 años de edad.
        
                                         
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