jueves, 26 de junio de 2014

La Vila Joiosa, Alicante.



La Vila Joiosa está situada a poco más de treinta kilómetros al norte de Alicante, bien comunicada con la capital por carretera (N-332 y AP-7). La Vila, como se la conoce, es la capital histórica de la Comarca de la Marina Baixa, en la Costa Blanca.

Por su situación ha sido y es, una villa marinera poblada desde antiguo, con una importante actividad pesquera muy presente en la gastronomía local. En la actualidad el turismo acapara gran parte de su actividad económica, gracias a sus numerosas y cuidadas playas.




Llegamos a esta población atraídos por su pintoresco casco antiguo, el Arsenal, un barrio muy bien conservado con tramos de muralla y encantadoras casas de surtidos colores, tanto intramuros como en extramuros, tradición muy arraigada en poblaciones marineras (las pintaban así para que los marineros distinguieran su hogar desde el mar). 




Paseando por él un seductor aroma nos cautiva, y es que La Vila no solo huele a mar, también huele a chocolate... ¡si si a Chocolate! y es que La Vila cuenta con tradición chocolatera desde antaño. Maestros chocolateros que deleitaron paladares de toda Europa con sus elaboraciones. En la actualidad la localidad cuenta con tres empresas (con sus correspondientes museos y tiendas) dedicadas a la fabricación de este capricho para el paladar. Algo a lo que no nos pudimos resistir.


    ↑ Casas colgantes sobre el cauce del río Amadorio 

Visitamos primero el Museo Valenciano del Chocolate, que no es otro que el ubicado en la fábrica de Chocolates Valor (Visitas en castellano e inglés en diferentes horarios), más que nada porque se nos acoplaba bien el horario y nos tentó mucho su página web.

En primer lugar se proyecta un audiovisual que explica los comienzos de la fabrica y una retahíla de anuncios televisivos. A continuación el museo del chocolate, situado en una vivienda tradicional de dos plantas: con fotos, paneles explicativos y enseres propios para la elaboración artesanal del chocolate. Seguidamente se pasa a la fabrica (no se permite hacer fotos). La visita se realiza por una galería acristalada situada en la planta superior, desde la que primero se accede a la zona caliente (el olor a chocolate es muy intenso) y luego la zona fría: control de calidad, envasado, una exposición de figuras de chocolate de gran tamaño. Acabando en La Bombonería (degustación y venta). La visita es guiada y gratuita, el aforo está limitado a 50 personas por pase con una duración aproximada de 45 minutos, se accede a la instalación a las horas en punto. (Según temporada se forman largas colas)





Chocolates Pérez, mucho más artesanal (nada que ver con la multinacional anterior), el guía de la visita es la misma persona que hace el chocolate (L-V: 9-13,30h. y de 17-19,30h.)



Nos pareció muy interesante ver los dos tipos de fabricación tan diferentes.

La tercera de las fábricas de La Vila, Chocolate Clavileño, no lo visitamos por falta de tiempo.

Las tres son empresas familiares que cuentan con años de historia y experiencia en la elaboración de chocolates, degustación al finalizar la visita y tienda (¿Quién se pueda resistir que levante la mano?).



“Las casas antiguas de Villajoyosa son de colores. Se parecen a los envoltorios de los bombones de sus fábricas de chocolate. El aire huele a dulce y a mar salada.” (Fragmento transcrito de folleto turístico)

Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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viernes, 6 de junio de 2014

Nacimiento del Río Palancia, Bejis, Castellón

Bejis es una localidad de la Comarca del Alto Palancia ¡Y tan alto! como que es la cabecera del río, en sus inmediaciones es donde nace y allí es a donde vamos. Un valle escondido entre las últimas estribaciones del Sistema Ibérico.



Bejis está situada a 802 m. sobre el nivel del mar. Sobre una colina presidida por los restos de su castillo, con calles estrechas y casas blasonadas.




Bejis tiene el atractivo de los típicos pueblos de montaña, con clima templado y rodeado de naturaleza; bellos paisajes, barrancos impresionantes, la dulzura del río, la mítica Peña Escabia (con unas panorámicas espectaculares) y lugares tan emblemáticos como Los Arcos, un acueducto de origen romano de cinco arcos declarado monumento nacional.




Una vez en Bejis seguimos las indicaciones hacia la Fuente de los Cloticos, tras pasar el acueducto, nos adentramos por una carretera muy estrecha, por ella pasan los camiones que van y vienen a la planta embotelladora (pensamos que las pasaran canutas los vehículos que se los crucen). La planta embotelladora está un poco antes de llegar a la fuente.

El área recreativa del paraje de la fuente dispone de barbacoas, paelleros, fregaderos, wc, un refugio abierto, mesas y por supuesto la Fuente de los Cloticos. Al otro lado del río, justo enfrente, esta el camping Los Cloticos, comunicado por senda y por pista con la zona de la fuente.

Podemos dejar el coche en la explanada de la fuente o seguir por la pista, todo depende de las ganas de caminar de cada uno y también del tipo de vehículo. La distancia entre la Fuente los Cloticos y el Nacimiento del río Palancia es de unos 4 kilómetros.




La pista está señalizada y parte desde detrás de la fuente, en un principio asfaltada hasta la primera bifurcación que, a la derecha lleva al camping y a la izquierda se adentra en el monte. Nosotros seguimos en coche hasta donde nos pareció que el camino empezaba a complicarse, pero se puede seguir con 4x4 hasta mucho más arriba.






Ya caminando, seguimos por la pista que va ganado altura y llegamos hasta la aldea El Molinar, un poblado reconstruido para el disfrute de sus propietarios. Podemos bajar a echar un vistazo y es lo que hacemos.



Tras pasar el puente un cartel nos da la bienvenida y nos invita a ser respetuosos con el entorno y con los vecinos. También nos avisa de que hay perros sueltos. Un lugar muy pintoresco, con muchas piedras de molino, una original fuente, una cascada y un azud. Hacemos algunas fotos y seguimos con nuestro camino.




La pista prosigue en ascenso, en algunos tramos la pendiente es fuerte y se hace bastante pesada hasta llegar a una bifurcación de acceso a un chalet abandonado, o eso parece, de ahí en adelante el desnivel es mucho menor y el paisaje se va encajonado. Caminamos entre pinos y con cipreses en uno de los márgenes del camino.




Atravesamos arroyos, el río Resinero, afluente del Palancia, y propio río por piedras y metiendo las botas en el agua; pequeños torrentes, con bellos rincones. Entramos en el Estrecho del Casacajar una microrreserva de flora.






Seguimos avanzando por una senda estrecha que en ocasiones parece perderse y llegamos al Nacimiento del río Palancia, el agua mana a los pies de una gran roca, del mismo suelo, en silencio, pura y cristalina, y fresca, muy fresca.

El Nacimiento del Río Palancia está catalogado como uno de los “paisajes mágicos de la Comunidad Valenciana” y es el río más importante de la provincia de Castellón.



Pero nos quedamos aquí, el trayecto sigue, nos adentramos ahora por un desfiladero. Una garganta muy estrecha en la que apenas entra el sol, por la que en estos momentos no baja agua y podemos recorrer en su totalidad. Un recorrido muy bonito, no muy largo, en el que se aprecia la erosión de la roca por el paso del agua.


El regreso lo hacemos por el mismo itinerario a la inversa. Al llegar de nuevo a la fuente vemos que hay unas escaleras que bajan hacia el río y que podíamos haber seguido una senda hasta El Molinar. También se puede ir río abajo para ver pozas y cascadas.




Como curiosidad añadir que Bejís es cuna de Antonio Ponz, pintor y literato del siglo XVIII, autor de la obra «Viajes por España».

Nuestro agradecimiento a Mac, que nos guío en el trayecto, nos aconsejo de que era lo más relevante que teníamos que ver y nos ha facilitado algunas de las fotografías.

                                

Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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