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sábado, 12 de septiembre de 2015

Uno de los Pueblos más bonitos de España; Anento, Campo de Daroca, Zaragoza.




Anento es un municipio de la provincia de Zaragoza, situado a 921 m. de altitud, en el Campo de Romanos, una comarca natural acaballo entre las comarcas Campo de Daroca (Zaragoza) y del Jiloca (Teruel), en el que podemos disfrutar de naturaleza y arquitectura popular.






El acceso más fácil y cómodo a la población de Anento es por la A-23, tomando la salida 206 Lechón/ Anento y siguiendo durante 5 km. las indicaciones hasta la misma, aunque nosotros llegamos procedentes de Báguena por un camino de tierra, de estado aceptable, que une ambas poblaciones. 







Lleguemos por donde lleguemos iremos a parar a la plaza del árbol de piedra, plaza en la que se encuentra la oficina de turismo; panel informativo, mapa de la zona y las primeras indicaciones hacia el Aguallueve.





Tras el paseo de rigor por el casco urbano de Anento, que los anentinos tienen bien cuidado, con casas pintadas en colores ocres y tierras,
 con calles y escaleras empedradas, pueblo que ostenta el título de “Uno de los Pueblos más bonitos de España”, nos dirigimos hacia el paraje antes citado, el Aguallueve.




El Aguallueve, como ya os habréis imaginado por el nombre, es un paraje natural, de aguas constates, el nombre hace referencia a la forma en cómo se precipita el agua por el escarpe pétreo, tal cual como si lloviera. El fluir constate de agua ha facilitado el crecimiento de musgos y helechos.




El trayecto comienza en la plaza del árbol de piedra, Plaza del Pilón, y se dirige por la calle Valenzuela, dejando un área recreativa a la izquierda y pasando a los pies de la iglesia de San Blas (de
 origen románico), hacia las últimas casas del pueblo, siguiendo por el camino que lleva a las huertas, un camino de tierra que se va estrechando conforme avanzamos, agradable, con poco desnivel y con mucha sombra. Al poco veremos unas escaleras que se desvían a la izquierda para subir al castillo, nosotros continuamos recto hasta llegar a una original fuente con un par mesas familiares. 






Tras dos desvíos sucesivos a la izquierda, comienza un tramo empedrado que nos lleva hasta las escaleras que dan acceso a la balsa del Aguallueve.






El sendero está señalizado e
n todo momento, por lo que no tiene perdida, el recorrido es de unos 2 km. de ida y otros tantos de vuelta.










El regreso lo podemos realizar por el mismo camino a la inversa o bien continuar por el sendero que bordea la balsa (en la que está prohibido bañarse), haciendo el recorrido circular, en cuyo caso podremos ver los restos de un torreón celtíbero y un peirón, llegando de nuevo al pueblo.






En la carretera de acceso de Anento se encuentra el desvió hacia los restos del castillo; una zona recreativa entre pinos dotada con mesas, contenedores, indicaciones hacia el Aguallueve y una fuente un tanto peculiar.











 

Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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viernes, 4 de septiembre de 2015

Ayllón, Segovia


La Villa de Ayllón esta situada en el nordeste de la provincia de Segovia, a 94 kilómetros de la capital y a una altitud de 972 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones del Sistema Central esta bañada por río Aguisejo, su termino limita con las provincias de Soria y Guadalajara. 






Son numerosos los edificios históricos de interés que han llegado hasta nuestros días: la iglesia de San Miguel, del románico tardío, situada en la plaza Mayor, en verano acoge la oficina de turismo; exposiciones, conciertos y otros actos culturales. En la misma plaza, el antiguo Palacio de los Marqueses de Villena, alberga el actual ayuntamiento.

La iglesia de Santa María la Mayor cuenta con una de las espadañas más espectaculares de la zona. 







El Palacio de los Contreras, de impresionante fachada, esta situado junto al Arco medieval de acceso a la ciudad amurallada, el único que se conserva de los tres que tuvo.




El puente románico sobre el río Aguisejo, sobre el que se asienta la carretera N-110, es el principal acceso de la población.





La Torre La Martina, la imagen más emblemática de la población, esta situada en lo alto del cerro conocido como "El Castillo", dominando la villa, se trata de una torre albarrana de origen árabe sobre la que se construyo la espadaña de la desaparecida iglesia de San Martín.





En las afueras de la población, fuera de lo que seria la ciudad amurallada, se encuentran las ruinas del Convento de San Francisco, fundado, según cuenta la tradición, por el mismo San Francisco de Asís.





Uno de los momentos importantes de la historia de esta localidad fue cuando se fundo el Señorío de la Villa de Ayllón, dejándolo a cargo del Condestable de Castilla, Don Álvaro de Luna, acontecimiento que es celebrado cada año por los ayllonenses el último sábado del mes de julio con una Feria Medieval. 
La ciudad se engalana con pendones, banderolas y escudos heráldicos. Artesanos, juglares, bufones, nobles, caballeros y demás personajes del medievo ambientan las calles. Completa la fiesta un programa cargado de actividades para disfrutar de un buen fin de semana medieval.





La villa de Ayllón esta declarada Conjunto Histórico Artístico y considerada uno de los "Pueblos más Bonitos de España".




Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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domingo, 23 de agosto de 2015

Medinaceli Villa,Comarca de Arcos de Jalón, Soria



Medinaceli, la Villa Vieja, la antigua Occilis de los romanos de cuya época se conservan: calzadas, mosaicos, salinas y el único Arco Triunfal de tres vanos que se conserva en nuestro país, emblema de la ciudad. Es una población que ha sabido conservar el encanto de villa medieval. Está declarada Conjunto Histórico Artístico y es uno de los Pueblos más Bonitos de España.

La Villa de Medinaceli estuvo poblada por celtiberos, romanos y musulmanes, Medinat Salim la llamarón los árabes de los que también quedan importantes restos como las murallas y el castillo. Según cuentan las leyendas por uno de estos cerros está enterrado Almanzor y parte de su tesoro.

Medinaceli Villa, está situada sobre una meseta a 1200 metros sobre el nivel del mar. Situada estratégicamente entre las mesetas castellanas y el Valle del Ebro, en la Comarca de Arcos de Jalón de la provincia de Soria.




Lo primero que contempla el visitante que llega a la Villa de Medinaceli, es su Arco Romano, fechado en el siglo I, de triple arcada, el arco central sería de acceso para los carros y los laterales para los peatones, declarado Monumento Nacional desde 1923.

El mayor esplendor de la villa le llegaría en época cristiana, elevada al rango de Villa Ducal por los Reyes Católicos. 



La plaza Mayor, de dimensiones enormes con el más puro estilo castellano, se construyo sobre lo que fue el foro romano, está flaqueada por casas con soportales, en ella destacan dos edificios: el Palacio Ducal, en el que se exponen mosaicos encontrados en la plaza, y el edificio de la Alhóndiga, lugar destinado a transacciones económicas y Concejo.




El Castillo es utilizado actualmente como cementerio, sus restos, escasos y reconstruidos, se hallan donde se alzaba la Alcazaba árabe. Fue el castillo de los Condes de Medinaceli hasta su traslado al Palacio Ducal.






Sus calles, llenas de casas bonitas y rincones bien cuidados, por las que da gusto pasear, son uno de sus mayores encantos.


Desde el Mirador del Cid, ubicado en un alto imponente, se puede divisar el Valle de Arbujuelo.

Medinaceli es punto de sellado del Camino del Cid.











Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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viernes, 29 de mayo de 2015

Vilafamés, Plana Alta, Castellón



En la comarca de la Plana Alta de Castellón, sobre un cerro de piedra roja, se alza Vilafamés, lugar de artistas desde tiempos prehistóricos, pinturas abstractas de la Edad de Bronce declaradas Patrimonio de la Humanidad.




Vilafamés sobresale por el característico color de su piedra, arenisca rojiza conocida en la zona como rodeno. Su casco antiguo, de calles estrechas y zigzagueantes, está lleno de rincones con encanto.





En la parte más alta se encuentra el primer núcleo urbano de Vilafamés, conocido como El Quartijo.






En lo alto de cerro se alza el castillo, de origen árabe como el casco antiguo, reconstruido varias veces. Sus restos actuales son principalmente de época cristiana. 










Uno de los emblemas de la población es “La Roca Grossa”, una enorme roca de rodeno junto a la calle de acceso al recinto fortificado que, desafiando la ley de gravedad, sorprende al visitante.





El Palacio del Batle, del gótico civil valenciano, fue residencia del administrador real y en la actualidad alberga uno de los museos más emblemáticos de la provincia, el Museo de Arte Contemporáneo.





La iglesia de la Sangre, situada a los pies del castillo, fue el primer templo cristiano construido en la villa. Su plaza era lugar de encuentro de los vecinos, en ella se encontraban los principales edificios: castillo, antiguo ayuntamiento e iglesia.




En la iglesia parroquial de la Asunción, de grandes dimensiones, destaca su imponente fachada.




En un abrigo encarado al sur, en la ladera del castillo, se encuentra un interesante conjunto de pintura rupestre esquemática declarado Patrimonio de la Humanidad, el yacimiento del “Abric del Castell”.

En Vilafamés han fijado su residencia un número importante de artistas contemporáneos, instalando en ella estudios y talleres.





El conjunto histórico de Vilafamés está declarada Bien de Interés Cultural y es “Uno de los Pueblos más Bonitos de España”.



Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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viernes, 8 de mayo de 2015

Alquézar, Comarca Somontano de Barbastro, Huesca, Aragón.




A la belleza de “Uno de los Pueblos más Bonitos de España”, se une el encanto de la Ruta de las Pasarelas del río Vero, formando, en conjunto, uno de los destinos más atractivos de cuantos hemos visitado.





La Villa de Alquézar pertenece a la Comarca Somontano de Barbastro. Dentro del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, a los pies del pirineo oscense.  Asentada en un inmejorable emplazamiento, en lo alto de un roquero, domina las espectaculares gargantas del río Vero. Situada equidistante 
de Huesca capital y de Barbastro.






Su historia se remonta al dominio árabe. A principios del siglo IX, Jalaf ibn Rasid, mandó construir una fortaleza, Al-Qásr, para defenderse de los ataques del condado cristiano de Sobrarbe y proteger el acceso de la ciudad de Barbastro. A ese antiguo alcázar árabe, del que no queda nada, le debe el nombre la Villa de Alquézar.






Nada más llegar ya se comprende por qué Alquézar se ha convertido en un referente turístico en Aragón. Desde el mirador Sonrisa del Viento, en la zona de aparcamiento, se disfruta de una de las vistas más bonitas y fotografiadas de la Villa de Alquézar.





Comenzamos nuestro recorrido por el entramado de calles irregulares y callizos, con soportales y casonas de antigua tradición, encaminado nuestros pasos hacia la Colegiata de Santa María la Mayor, majestuosa construcción a la que se accede a través de un recinto defensivo con trazado en zigzag. 


En Alquézar se palpa la historia. 



La visita a la Colegiata nos lleva algo menos de una hora. El claustro conserva capiteles historiados de época románica y unas interesantes pinturas murales. En la iglesia, en el coro, se conservan unos libros en latín y gregoriano, propios de catedrales. 







Tras la visita a la colegiata nos dirigimos al comienzo de la Ruta de las Pasarelas del río Vero. Una ruta circular que empieza y acaba en el pueblo.

(Editado abril de 2019 ¡¡ATENCIÓN!! Aviso importante. Para acceder a las pasarelas es necesario comprar un ticket. Más información y compra en el siguiente enlace:
http://bit.ly/2Uk8DFV





Desde la colegiata desandamos lo andado y seguimos las indicaciones que nos llevan hacia el inicio de la ruta.





Al poco de empezar, fuera ya del entramado urbano, nos percatamos de por qué a esta ruta se conoce con el nombre de Las Pasarelas de Alquézar, en seguida están las primeras, de madera, que facilitan, y mucho, la bajada de fuertes pendientes al Barranco de la Fuente, afluente del Vero. Unas infraestructuras que nos ponen en bandeja una excursión alucinate por bellos paisajes de la Sierra de Guara. 





En el primer tramo, siete pasarelas descienden hacia el fondo del barranco, entre paredes de roca caliza; con numerosas oquedades donde habitan las aves, buitres en su gran mayoría, rodeadas de vegetación adaptada a la humedad y frescura de estas gargantas.





Ya en el fondo del cañón, el sendero discurre paralelo al cauce del río Vero. Llegamos a un cruce señalizado, en el que, desviándonos un poco del trayecto, podemos ver la Cueva Picamartillo; inmensa e impresionante.







Después de un tramo caminado junto al río, lo hacemos ahora sobre él, por pasarelas metálicas muy bien ancladas a la roca.









Llegamos a una pequeña presa, restos de un azud, que retenía el agua para ser encauzada hacia un molino harinero. 




Desde la presa continuamos hacia la central eléctrica y nos adentramos por un tramo muy espectacular, cubierto por una enorme roca que incluso nos obliga a agacharnos un poco. 





En unos metros vuelven las pasarelas que salvan el tramo más complicado del río Vero, alcanzando en algunos puntos una altura considerable, gracias a las cuales se puede transitar este sendero de una forma cómoda y agradable, cautivandonos a cada paso. En él aún podemos ver las antiguas pasarelas, por debajo de las actuales, colocadas en el siglo pasado para facilitar el acceso a los trabajadores de la central eléctrica, la cual abastecía de electricidad Alquézar a principios del siglo XX. Este tramo está considerado el más representativo de la ruta.








Desde la presa emprendemos el sendero, bien señalizado en todo momento, camino del pueblo. Vamos ascendiendo en pendiente continua, en algunos tramos bastante pronunciada y escarpada, entrando en una zona de cultivos, en su mayoría olivos, cultivo muy antiguo en el Somontano de Barbastro, con ejemplares centenarios.






Seguimos ascendiendo y pronto llegamos Alquézar, principio y fin de la Ruta de las Pasarelas del río Vero, en la que hemos invertido algo menos de dos horas.




Un destino de lo más completo, cien por cien recomendable y al que sin duda volveremos.






Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
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