Mostrando entradas con la etiqueta Galicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Galicia. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de septiembre de 2016

El Castillo y los Jardines de Soutomaior



A poco más de 20 kilómetros de Vigo, en el Valle del río Verdugo, origen de la ría de Vigo, rodeado de unos magníficos jardines, se encuentra uno de los castillos mejor conservados de Galicia, el Castillo de Soutomaior.






El municipio pontevedrés de Soutomaior se localiza entre la Sierra del Suído y la Ría de VigoOcupa un lugar estratégico entre las ciudades de Pontevedra y Vigo. Atravesado por el río Oitavén, que se une al Verdugo en el puente colgante, desembocando en la ría, en la ensenada de San Simón. 







La historia del Castillo de Soutomaior va inevitablemente unida a la familia que lo construyó y a las que posteriormente lo habitaron. Con épocas de gran actividad y de decadencia. Su apariencia actual corresponde a las acciones de los diferentes propietarios. Concebido como fortaleza medieval, fue residencia de veraneo e incluso sanatorio. En la actualidad es propiedad de la Diputación de Pontevedra y en él se realizan actividades culturales, bodas, y otros actos.








El parque que rodean el Castillo de Soutomaior es un gran jardín botánico, con una extensión de 25 hectáreas, está considerado el jardín botánico más importante de Galicia. Con más de cien variedades de camelios está englobado en el circuito de la” Ruta de la Camelia, la flor de Galicia”, y reconocido 
por la Sociedad Internacional de la Camelia como Jardín de Excelencia Internacional. Castaños centenarios, hortensias y árboles de los cinco continentes: secuoyas, pinos americanos, abeto del Cáucaso, palmeras y naranjos, conviven en esta loma con eucaliptus y magnolios gigantes. Fuentes, paseos, bancos, senderos y un estanque con la silueta de la ría de Vigo, dan mayor belleza, si cabe, al entorno del castillo, y lo convierten en un lugar especial para el paseo relajado y tranquilo en contacto directo con la naturaleza.







La visita a los jardines es gratuita. Al castillo cuesta 2€ con tarifa normal y 1€ con reducida. 

Horario de apertura al público: 

Invierno: (de octubre a abril) De martes a domingo de 10 a 20 h. 

Verano: (de mayo a septiembre) Todos los días de 10 a 21 h.










Uno de los moradores más controvertido de este impresionante castillo fue, Don Pedro Álvarez de Soutomaior, más conocido como Pedro Madruga, por su costumbre de madrugar, algo poco habitual entre los nobles de la época. Coetáneo de los reyes católicos, no son pocos los expertos que apuntan que este personaje, Pedro Madruga, y Cristóbal Colón, eran una misma persona.

Verdad o no, lo cierto es que la teoría es de lo más interesante.






Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
Si te ha gustado no olvides compartirlo en tus redes sociales    


jueves, 15 de septiembre de 2016

El paraíso existe, está en Galicia y se llama Islas Cíes














Los romanos las llamaron “Islas de los dioses" y hoy en día se las conoce como 
el “Paraíso de Galicia”. Un paraíso sin palmeras, ni falta que hace, tojos y eucaliptos en las zonas altas, y acacias y pinos en las bajas, forman una cubierta forestal que contrasta con la blanca y fina arena de sus playas, pisadas por vikingos, corsarios, bárbaros, musulmanes,… Julio Verne pasó por ellas y se cree que hasta el mismísimo Julio César. Un paraíso para las aves que cada año anidan en ellas: gaviotas, frailecillos, araos, cormoranes...
                                                                                                                                                     


Las Islas Cíes forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, situadas frente a la bocana de la ría de Vigo cerrando el paso a los vientos oceánicos, convierten a ésta en una auténtica laguna.






El archipiélago está formado por tres islas y dos islotes. La isla del Norte, o Monteagudo, y la del Medio, o del Faro, están unidas por una franja de arena y un dique artificial que delimita un pequeño lago de agua salada que se renueva cada día con el ir y venir de las mareas, formando una gran pecera natural. La isla Sur, o de San Martiño, la más ancha y abrupta de todas, está separada por el estrecho de Freu da Porta.








Las Islas Cíes tienen dos caras, una cara embravecida que mira a mar abierto, al océano Atlántico, con acantilados espectaculares de fuerte oleaje en los que se crían percebes y mejillones. Y una cara calmada, con playas de ensueño y aguas tranquilas, que miran hacia la ría de Vigo, en las que hay multitud de moluscos bivalvos, así como rodaballos, sollas y lenguados.






La playa de Rodas, la más grande de las Cíes, presume de ser la más bonita del mundo: con forma de media luna, con un ecosistema dunar, con arena fina de cuarzo blanco, y con cristalinas aguas azules y frías, muy frías.












Las Islas Cíes están situadas a unas 8 millas náuticas de Vigo (unos 15 kilómetros). Son varias las compañías navieras que efectúan el trayecto desde Vigo, con diferentes precios y horarios según temporada, y diferentes puertos desde donde embarcar: Cangas, Baiona y Vigo. Un trayecto en ferry de unos 45 minutos desde el puerto de Vigo. Al tratarse de un parque natural las visitas están restringidas a un número máximo de visitantes por día (2.200 más un máximo de 800 campistas). El billete de embarque ya autoriza a visitar las islas del Norte y del Medio, para San Martiño, accesible solo en embarcación privada, hay que solicitar el permiso. 








Nada más desembarcar, siguiendo la pasarela de madera, se encuentra la caseta de información del parque: mapas de rutas, playas, etc. Nosotros elegimos recorrer la Ruta 1: Monte Faro (+-7 kilómetros ida y vuelta). Este sendero nos conduce hasta algunos de los hitos de este espacio natural, entre ellos Las Dunas y Playa de Rodas, el Lago dos Nenos y el Faro de las Cíes que, situado a 175 metros de altitud, se convierte en un excelente mirador del archipiélago, con panorámicas impresionantes, en días claros puede alcanzar a verse parte de la costa portuguesa.






Galicia es tierra de mitos y leyendas, y las Islas Cíes no están libres de ellas, como la de la Santa Compaña, que podéis escuchar en este Traze:





Visitamos las Islas Cies invitados por Turismo de Vigo tras ganar el Concurso de Trazers. Las opiniones expresadas son libres.

Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
Si te ha gustado no olvides compartirlo en tus redes sociales    

domingo, 11 de septiembre de 2016

Los tesoros de Vigo y su Ría

Cuando en el pasado TBMAndorra 2016 ganamos, gracias a nuestros seguidores en RRSS y junto a 365sabadosviajando, el viaje a Vigo visitando las Islas Cíes que Trazers, Turismo de Vigo y Vigo Convention Bureau regalaban en su concurso, no imaginábamos lo que Vigo nos podía ofrecer.





La bahía de Vigo forma un anfiteatro en el que la ciudad asciende por la colina hasta la Fortaleza del monte O Castro, atalaya privilegiada desde donde contemplar la preciosa estampa que forman la Ría de Vigo con las Islas Cíes en el horizonte cerrando la ría y remansando sus aguas. Las Islas Cíes son, el principal orgullo de los vigueses, forman parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas y cuentan, según el diario”The Guardian”, con la mejor playa del mundo.








Vigo es la ciudad más poblada de Galicia, su trazado urbano es extenso y está distribuido en parroquias, por lo que no tiene un centro, sino varios, tantos como barrios, cada uno con su personalidad, fiestas y costumbres. El barrio O Berbés, o Casco Vello, el más antiguo de la ciudad, se está recuperando tras años de decadencia, retomando el carácter de barrio marinero.







En la subida hasta la fortaleza del monte O Castro, hay dos paradas ineludibles: una en el poblado prerromano que se levanta en la ladera y la otra en las anclas de los galeones de Rande, vestigios de la famosa batalla de 1702.









La ensenada de Rande cuenta la historia que fue el escenario de la batalla de Vigo o batalla de Rande, que enfrentó escuadras anglo-holandesa e hispano-francesa, y en la que la marina hispano-francesa prefirió hundir sus propios barcos antes que entregarlos al enemigo. Batalla que ha dado pie a diversas teorías sobre el cargamento que transportaban los galeones españoles, el mayor envío de tesoros procedentes de América pudiera estar todavía en el fondo de la ría. Julio Verne, en su novela “Veinte mil leguas de viaje submarino”, la situó como la fuente de aprovisionamiento de oro del Nautilus. El puente de Rande fue, cuando se construyó, el mayor puente tirante de Europa. La isla de San Simón ha pasado de sanatorio de leprosos a centro cultural. En temporada alta son diferentes las navieras que ofertan visitas guiadas y teatralizas por la ensenada, desembarcando en la Isla de San Simón.






Vigo no se entendería sin su Ría, ni esta sin su Puerto, uno de los más importantes de Europa y el de mayor calado de Galicia, el mismo que vio partir a tantos y tantos gallegos hacia América, en el que se pueden ver enormes transatlánticos y cruceros de lujo, y multitud de barcos de pesca. El mismo puerto en el que podemos coger los ferrys que nos llevan a las Cíes, y en el que, como si de un bus de línea se tratara, salen barcos hacia Cangas de Morrazo y a Moaña cada media hora.







En la rúa da Pescadería, más conocida como la calle de las Ostras, al lado del Mercado da Pedra, en el entorno del puerto, todavía quedan algunos puestos en los que degustar este rico bivalvo fresco a un precio razonable, un oficio tradicional que forman parte de la historia de Vigo. La rúa dos Cesteiros es otra de las muestras de antiguos oficios, en peligro de extinción, que perduran en el Casco Vello.








El parque de Castrelos, el más grande de Vigo, es el preferido de los vigueses para practicar deportes, en él hay un anfiteatro al aire libre en el que se celebran conciertos multitudinarios. En el interior del parque y rodeado de un hermoso jardín, el Pazo de Quiñones de León alberga el museo municipal de Vigo. Los jardines del Pazo forman parte de la “Ruta de la Camelia”, la flor de Galicia.











Testigo de una pujante clase media crecida al abrigo del puerto, es la arquitectura civil de finales del siglo XIX y principios del XX, con estilos como el modernismo, el eclecticismo, el regionalismo y el racionalismo, repartidos por las calles de Vigo, ocupados ahora en su mayoría por grandes empresas: cadenas comerciales, banca...









En el Centro de Visitantes de las Islas Atlánticas podemos aprender cosas tan curiosas como que es el Mar de ardora. Un fenómeno luminoso fosforescente que se puede ver ocasionalmente en el mar al romper las olas, que puede durar unas horas o días, y que se crea gracias a una bacteria bioluminiscente asociada a las microalgas de plancton que emiten una misteriosa luz azul. 






Vigo es una ciudad llena de cuestas, difícil de recorrer para los amantes de las dos ruedas, pero si queremos pedalear un rato podemos desplazarnos hasta el barrio de Bouzas y dar una vuelta por su paseo, que cuenta, además de carril bici, con un local en la alameda de alquiler de velocípedos de lo más variopinto.







Por supuesto no nos olvidamos de las playas, además de la Playa de Rodas, en las Cíes, el arenal de Samil es una de las más recomendables, su agradable paseo, con restaurantes y terrazas, es un buen lugar para tomarse un Rías Baixas fresquito al atardecer con las Islas Cíes como telón de fondo.




Nuestro agradecimiento a Trazers, Turismo de Vigo y Vigo Convention Bureau por darnos la oportunidad de conocer esta ciudad llena de gente amable, servicial y acogedora, Vigo es una ciudad llena de tesoros.

¿Queréis conocer un poco más de Vigo?



Vídeo:Turismo de Vigo

Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
Si te ha gustado no olvides compartirlo en tus redes sociales    

martes, 23 de agosto de 2016

Un paseo por los jardines del Pazo de Oca

Agua, piedra y vegetación; especies ornamentales y de agricultura conviven en perfecta armonía. Utilidad y belleza en los jardines del Pazo de Oca.



El Pazo de Oca se encuentra en la parroquia que le da nombre, San Estevo de Oca, en el concejo de A Estrada, en la provincia de Pontevedra de la comunidad gallega. A menudo se le denomina el “Versalles Gallego” o el “Generalife del Norte” y aunque las comparaciones siempre son odiosas lo cierto es que por la belleza, el diseño y el cuidado de sus jardines bien pudiera equipararse.




Hay un dicho gallego que dice: “Casa grande, capilla, palomar y ciprés, pazo es”






El acceso al Pazo de Oca se realiza por la gran plaza, antiguo patio de labor, delimitada por construcciones de los tres estamentos que antaño configuraban la sociedad: la iglesia, dedicada a San Antonio de Padua, el Palacio, con restos medievales del primitivo castillo, y viviendas unifamiliares, antiguas casas de los trabajadores del palacio.




Tras atravesar el zaguán la visita comienza accediendo al patio, un espacio rodeado de edificios de diferentes épocas y con una fuente central rodeada de setos recortados de forma impecable. 




Tras esta primera impresión y en el mismo espacio podemos admirar un hórreo típico de la comarca de Ulla, el abrevadero-lavadero, el invernadero, uno de los más antiguos de España de estas características, y el Laberinto de Boj, no visitable por razones de conservación dada la fragilidad del espacio.





Continuamos por los jardines de palacio, árboles de gran interés botánico por su antigüedad viven en grandes recuadros delimitados por setos bajos.




El agua es una constante en los jardines del Pazo de Oca; fuentes, regueros, pequeñas cascadas y el estanque, un lugar muy especial y bello dentro del conjunto.






El paseo se puede alargar cuanto se desee, los diferentes parterres combinan plantas aromáticas, setos, hortensias, frutales, helechos, paseos de tilos, plantaciones de kiwi y emparrados con racimos de uva colgando, y siempre con el sonido del agua que corre cerca. Bancos de piedra y fuentes, crean rincones idílicos que embelesan al visitante.

El Pazo de Oca forma parte del circuito de la "Ruta de las Camelias, la flor de Galicia"




Cando no palacio d´Oca, a tardiña o sol fachea, 

parece un navío d´ouro qu´o pé da costa fondea!... 











Los jardines del Pazo de Oca se pueden visitar todos los días: Invierno (noviembre a marzo): de 9 a 18.30 horas. Verano (abril a octubre): de 9 a 20.30 horas. Se puede acceder hasta media hora antes del cierre. La entrada cuesta 6€, y es gratuita para ciudadanos de la UE los lunes no festivos de 9 a 12,30 h. 
La entrada completa, jardines y palacio, cuesta 15€ y hay que consultar condiciones y disponibilidad en el teléfono (34) 986 587 435. (Datos 2016)
Más información en: www.fundacionmedinaceli.org




Gracias por tu visita ¡¡Hasta pronto!!
                                             
Si te ha gustado no olvides compartirlo en tus redes sociales